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MADRID:
CONSIDERACIONES
Y RECOMENDACIÓN
XIII Asamblea
General de ICOMOS: Reuniones
de Comités. Científicos Internacionales. Diciembre,
2002. Madrid, España
Reunión
científica del Comité internacional de Itinerarios Culturales (CIIC),
sobre «LA INDEPENDENCIA CONCEPTUAL Y SUSTANTIVA DE LOS ITINERARIOS
CULTURALES RESPECTO A LOS PAISAJES CULTURALES» (Madrid,
4 de diciembre, 2002) CONSIDERACIONES
Y RECOMENDACIÓN (Presentadas
a la XIII Asamblea General de ICOMOS, en la sesión plenaria
celebrada en la mañana del 5 de diciembre de 2002)
Presentación:
El Comité Científico Internacional de Itinerarios Culturales de
ICOMOS fue creado oficialmente en 1998 y sus Estatutos fueron
adoptados de acuerdo con los Principios de Eger. Sus 65 miembros
provienen de las diferentes regiones del mundo (53 miembros votantes
y 12 asociados). Durante los últimos 6 años el CIIC ha organizado
y celebrado 8 seminarios internacionales y conferencias, cuyas
conclusiones y otros documentos de trabajo figuran en la página web
de ICOMOS (www.icomos.org ,
bajo el epígrafe correspondiente a los Comités Científicos
Internacionales). En el mismo período, el CIIC ha conseguido
realizar varias publicaciones[1].
Parte de los principios doctrinales, aspectos conceptuales, estudios
y proyectos llevados adelante hasta la fecha por el CIIC están
descritos en su última publicación, titulada “El
Patrimonio Intangible y otros aspectos de los Itinerarios Culturales”.
Este libro ha sido distribuido gratuitamente a los participantes en
la XIII Asamblea General de ICOMOS celebrada en Madrid, en el
stand de Navarra situado en la exposición sobre patrimonio
que acompañó a la asamblea. El día 4 de diciembre, el CIIC celebró
elecciones de su Junta Directiva (ver documento adjunto) y una reunión
científica, con ponencias seguidas de debate, sobre “La
independencia conceptual y sustantiva de los Itinerarios Culturales
con relación a los Paisajes Culturales”. Antecedentes
y motivación:
Como
se ha puesto de manifiesto en las numerosas reuniones científicas
del CIIC, existe un vacío conceptual y operativo respecto a la
esencia, significado y alcance de los itinerarios culturales, los
cuales tienden a ser erróneamente confundidos con algo tan
diferente, comparativamente estático y reducido en escala como los
paisajes culturales. La magnitud de este error de concepción se
hace evidente en el hecho de que, hasta ahora, en la nomenclatura
oficial los itinerarios culturales son denominados “paisajes
culturales lineales”, lo cual constituye tanto una negación
inmovilista como un error conceptual sustantivo. Así,
la siguiente conclusión fue adoptada en el congreso internacional
del CIIC de ICOMOS sobre “El Patrimonio Intangible y otros
aspectos de los Itinerarios Culturales”(Pamplona, Navarra, España.
Junio, 2001): “1.3.
Los itinerarios culturales
y los paisajes culturales son conceptos científicos diferentes. Los
itinerarios culturales se caracterizan por su movilidad y entrañan
una dinámica espacial e intangible de ida y vuelta que no posee el
paisaje cultural, el cual obedece a un criterio más estático y
restringido, aunque también posea caracteres evolutivos. El
itinerario cultural normalmente abarca numerosos paisajes culturales
diversos entre sí. Un paisaje cultural no es dinámico en un
contexto geográfico tan vasto como el que potencialmente puede
abarcar un itinerario cultural. El itinerario cultural puede haber
generado y seguir generando paisajes culturales. Pero esto no sucede
a la inversa”. Consideraciones:
Con
el ánimo de profundizar en el trabajo científico de ICOMOS y también
con el fin de informar a la Asamblea General sobre los avances
llevados a cabo por el CIIC en el desarrollo de los aspectos
conceptuales y principios doctrinales, en la reunión científica
celebrada en Madrid el 4 de diciembre del 2002 se tuvieron en cuenta
las siguientes consideraciones y se adoptó la recomendación que se
indica más abajo, todo lo cual fue presentado a la Asamblea al día
siguiente: 1.
Los itinerarios culturales revelan una nueva aproximación
conceptual a la noción de patrimonio y se inscriben en una dimensión
inmaterial y dinámica que excede de su contenido material. 2.
Los itinerarios culturales no se generan ni se definen a
partir de los elementos patrimoniales incluidos en su recorrido
–monumentos, ciudades históricas, paisajes culturales, etc.- sino
que, por el contrario, son el motor dinamizador cuyo movimiento o
hilo conductor histórico ha generado –o sigue generando- dichos
bienes culturales. 3.
Por tanto, desde un punto de vista acorde con la lógica y el
rigor científico, no puede admitirse que los itinerarios culturales
sean paisajes culturales lineales o no lineales, ya que los
paisajes, aún en el caso de hallarse dentro de un itinerario
cultural, pueden ser muy diversos o estar geográficamente aislados
y muy distantes entre sí. Referencias.
Ver
abajo[2] Recomendación: Por
lo tanto, se recomienda que la XIII Asamblea General de ICOMOS
reconozca que una ruta cultural no es simplemente la suma de sus
muchos elementos-es decir, ciudades y sitios históricos, paisajes
culturales, etc.-, sino que realmente incorpora el espíritu histórico
intangible que aglutina dichos elementos en un todo único y
singular. María
Rosa Suárez-Inclán Presidenta
del CIIC de ICOMOS Madrid,
5 de diciembre, 2002 [1]
El Gobierno de La Rioja publicó las actas del Seminario sobre el
I.C. de la Vid y el Vino celebrado en Santo Domingo de La Calzada
(1999)”: Actas de las Primeras Jornadas Internacionales de
Expertos en Protección y Promoción de Bienes Culturales sobre el
Itinerario Cultural de la Vid y del Vino en los Pueblos del
Mediterráneo». La Xunta de Galicia publicó también un
libro dedicado a obras públicas en el Camino de Santiago que
incluye una introducción con la historia y filosofía del CIIC
(2000): “Obras Públicas en Galicia al servicio del
Camino”. Otro libro que incluye las actas del seminario
celebrado en Pamplona en 2001 ha sido publicado por el Gobierno de
Navarra y distribuido a los participantes de la XIII Asamblea
General de ICOMOS: “El Patrimonio Intangible y otros aspectos
de los Itinerarios Culturales”. [2] Extractos del “corpus doctrinae” elaborado por el CIIC a lo largo de sus encuentros científicos: “Además
de una realidad de carácter material, los itinerarios culturales
entrañan un elemento dinamizador que actúa como un hilo
conductor o cauce a través del cual han fluido los vasos
comunicantes del proceso civilizador. En su seno, y a lo largo de
la historia, se han producido múltiples flujos y reflujos con
aportaciones enriquecedoras para el conjunto, emanadas desde los
diversos puntos de su recorrido. Ese fluido vital de la cultura se
manifiesta en el espíritu y las tradiciones que constituyen el
patrimonio intangible de los itinerarios culturales. Así, junto a
los bienes patrimoniales de carácter material o tangible, dichos
itinerarios representan un crisol de bienes inmateriales que
explican el alma de los pueblos. Si a través del estudio y
promoción de un itinerario cultural logramos que esa esencia
profunda sirva para construir un espacio de reencuentros, habremos
contribuido de forma sustantiva a superar algunos de los grandes
lastres que la humanidad aún sigue arrastrando: el racismo, la
segregación, la discriminación, el aislacionismo, la falta de
solidaridad, las barreras a la información y al conocimiento,
etc. A través de los itinerarios culturales entendidos como
elementos dinamizadores de la sociedad, el patrimonio histórico
puede ser considerado en su dimensión viva, como pilar de
desarrollo integral y sostenible”. “El
nuevo concepto abarcado por los
itinerarios puede dotar a la política de preservación de
una amplitud territorial, una integridad cultural y una armonización
de acciones y contenidos que pocas veces se ha logrado hasta
ahora. Esta
trascendencia de escala permite, en primera instancia, una
vinculación cultural entre pueblos, ciudades, regiones y
continentes. Esta amplitud es importante desde el punto de vista
territorial y del tratamiento integral de los diversos elementos
patrimoniales que incluye pero, a su vez, se constituye en una
alternativa a un proceso de homogeneización cultural. Desde esta
perspectiva, los itinerarios se erigen en un posible punto de
reencuentro con una historia y una geografía debilitadas en sus
contenidos, en una recuperación del tiempo y el espacio propios
de cada cultura. Ofrecen así mismo la oportunidad de volver a
compartir un espacio cultural común y vincular el territorio con
un patrimonio intangible caro a la vida tradicional de las
comunidades implicadas en su trayecto”. Todos
y cada uno de los pueblos han aportado conocimiento y cultura que,
merced al efecto multiplicador de los intercambios, se han ido
introduciendo entre la humanidad, adoptando formas y
características propias en cada caso. El análisis e interpretación
de esos cruces permiten afirmar nuestros rasgos peculiares y
característicos y, simultáneamente, nos proporcionan otra imagen
más integral de nosotros mismos”. “Actualmente,
el estado del patrimonio cultural de muchos itinerarios culturales
es preocupante.
Su integridad cultural se halla destruida, su patrimonio común
está fragmentado en sistemas nacionales cerrados y, en la mayoría
de los casos, es poco conocido en el mundo. No existen políticas
coordinadas para la protección y promoción del patrimonio. Las
crisis económicas, la legislación obsoleta de los países en
transición, los conflictos, tanto militares como étnicos, y las
catástrofes naturales no solo afectan negativamente sino que
ponen en serio peligro al patrimonio cultural que resulta muy
vulnerable. La identificación, el estudio y la promoción de los
itinerarios culturales deben ayudar a poner fin a este estado de
cosas, lanzando y divulgando la idea de este nuevo papel que
corresponde al patrimonio cultural y definir, por vez primera, la
macroestructura del patrimonio dentro de los itinerarios
culturales regionales e internacionales. El patrimonio debe ser
identificado como un sistema, una comunidad unida que cuenta con
sus propias infraestructuras, redes de células, zonas y centros,
y no solamente como una mera suma de sistemas nacionales
aislados”.
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